¿Dónde están los avances significativos en materia de seguridad?

Una cosa son las cifras oficiales y otra la realidad que vive día a día miles de mexicanos.

De acuerdo con el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong en seguridad “hoy estamos mucho mejor que antes”, la revisión de sus cifras esto le indican, sin embargo esta podría no ser la percepción de la mayoría de los mexicanos, sobre todo en ciertas regiones del país.

Esta fue la respuesta del funcionario cuando lo cuestionaron al respecto de la posición alcanzada por México en el Índice de Paz Global 2015, que ubicó a nuestro país en la posición 144 de entre 162 países.

El secretario aseguró que en México está disminuyendo la violencia e inseguridad, y que es necesario leer el informe de otra manera para entender las implicaciones.

Y es que en los últimos meses este parece ser el discurso habitual del titular de la Segob, pues recordemos que durante la Reunión Regional de Seguridad Zona Sureste, realizada el pasado 12 de febrero en Mérida, Osorio Chong aseguró que México se encontraba en los mejores niveles de seguridad de los últimos diez años.

Hace cinco meses y hoy en día,es una realidad que este optimista panorama de la seguridad, es muy difícil de creer por el ciudadano común, según la ENVIPE 2014 del INEGI cerca del 60% de los mexicanos tienen como principal preocupación la inseguridad.

Y es que una cosa son las cifras oficiales y otra la realidad que vive día a día miles de mexicanos, esto se puede constatar fácilmente no sólo en las redes sociales, en donde miles de personas expresaron su inconformidad ante tales aseveraciones.

La declaración del secretario Osorio Chong, ha sido rápidamente desmentida por analistas especializados en seguridad como Francisco Rivas, director del Observatorio Nacional Ciudadano, quien con cifras del propio Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP)de la Segob aseguró que 2015 no es el mejor en 10 años, ya que por ejemplo,el 2014 ocupa el cuarto lugar desde 2005 en materia de secuestro.

Por su parte, el director del Proyecto MC2 (Menos Crimen, Menos Castigo), Alejandro Hope,ha manifestado con cifras de la ENVIPE antes mencionada que en 2014 a nivel nacional no se denunciaron el 93.8% de los delitos, esta “cifra negra” es la más alta desde que se estima desde 2010.

 Tal vez las cifras le indiquen que estamos mejor que nunca a Osorio Chong, simplemente porque no hay denuncias, porque según estimaciones del propio INEGI, las víctimas de un delito ya no están acudiendo a denunciar por diversas razones, como falta de tiempo y de interés, por miedo e indiferencia o porque simplemente creen ni habrá diferencia.

Es decir, porque una gran parte de quienes son víctimas de un delito en México, ya no confían en que su denuncia ayudará a capturar a los responsables, porque la impunidad es tan alta hoy en día que en nada motiva a denunciar. Tan sólo un reporte del Departamento de Estado de Estados Unidos implica que las fuerzas de seguridad mexicanas están implicadas en asesinatos ilegales, tortura, desapariciones y abusos físicos.

La impunidad y la corrupción siguen siendo problemas graves, particularmente en los niveles estatal y local, en las fuerzas de seguridad y en el sector judicial, detalla el informe.

Y aunque el secretario de Gobernación asegure que hoy estamos mejor que antes con respecto a la tema de la seguridad, una y otra vez en sus declaraciones y discursos, lo cierto es que la mayoría de los mexicanos no lo consideran una realidad, porque no es lo que vive en sus circunstancias y entorno.

Es obvio que hay reclamo popular generalizado de que el gobierno debe reorganizar no solo el combate a la delincuencia común, también es preciso desarrollar nuevas estrategias en la lucha contra el crimen organizado inmerso en varios niveles de seguridad en México.

En este sentido, destaca que desde hace varios meses expertos y especialistas en el tema han expresado que es necesaria una dependencia dedicada exclusivamente a temas de seguridad, que no dependa directamente de la Segob.

Esto porque la Segob cuenta con demasiadas tareas y responsabilidades, muchas de ellas de gran importancia que sin duda podrían abrumar a su titular.

Una mayor seguridad, el combate a la delincuencia y el crimen organizado, representa la principal aspiración de gran parte de la sociedad mexicana, para conseguirlo además de redoblar esfuerzos, urge reorganizar las estrategias y movimientos a seguir.